Hace unos días atrás estuve conversando con un amigo sobre el informe de las Naciones Unidas sobre el calentamiento global. Gino Cassasa así mismo apareció en un artículo de un diario nacional comentando que las cifras eran aún más estremecedoras. Para los que no sepan, Gino Cassasa forma parte del departamento de Glaciología del Centro de Estudios Científicos y fue parte de la comisión de científicos que redactaron dicho informe. En dicho artículo el mencionaba que el informe oficial había omitido varios puntos graves sobre lo que estaba sucediendo a escala global.
Bueno, sea como fuere la conclusión es catastrófica. Aún si dejásemos ahora de emitir gases contribuyentes del efecto invernadero la temperatura del globo continuaría elevándose por lo menos hasta cien años más. Tomando en cuenta que en los pasados años se ha informado que un alza menor de unos dos o tres grados en la temperatura de los océanos acabará con muchas de las especies existentes actualmente, cabe preguntarse, tomando en cuenta el hecho de que el efecto continuará aun si dejásemos hoy de contaminar, cosa que no ocurrirá, ¿de que sirven los esfuerzos de los ecologistas?
Personalmente me encuentro dentro de las ramas de los activistas ecológicos, participo en marchas, apoyo propuestas, me hago público frente a la catástrofe que actualmente afrontamos, trato de detener lo inevitable, de entregar a mis hijos y los hijos de mis hijos un mejor lugar o por lo menos un lugar en donde vivir. Sin embargo nuevamente la pregunta es ¿para qué?... de todas formas el destino del planeta ya ha sido escrito.
La conversación con mi amigo giraba en torno a esta pregunta. El de hecho trabaja en una organización que se dedica a recaudar fondos y adquirir lugares naturales para salvarlos de la depredación humana.
Ambos nos miramos y nos quedamos en silencio unos segundos.
Luego reflexioné sobre el punto. Mis conclusiones son sencillas. Aquellos que seguimos golpeando y batallando, como si golpeásemos o batallásemos con el aire o con gigantes simplemente lo hacemos porque eso dignifica, te hace ser distinto a aquel que destruye sin miramientos. Te hace recobrar un poco de tu valor como humano inserto en un todo, te hace recobrar el respeto por todo aquello que hay junto a ti, dejas de lado el egoísmo y entonces te haces simple. Claro, alguien podría decir que lo hacemos como aquel que se ahoga y no sabe nadar, aletea y patalea como sea a pesar de que sabe que morirá.
Para mi el cuento es otro, no pataleo por miedo, pataleo porque eso me hace digno, me hace ser simplemente quien soy, no uno más grande ni uno más pequeño, me hace sentir que debo doblegar mis rodillas ante las maravillas de este mundo, me hace decir y saber que soy parte de un todo y no domino al todo, lo afecto tal y como el todo me afectaría a mi si fuese tan estúpido como las criaturas “más inteligentes del planeta”, las mismas que han destinado el planeta a esto... nosotros mismos...
Finalmente, que pudiese esto tener que ver con todo lo que hacemos. Hay conexiones... están en cada registro, en cada pulso fluorescentes, en cada ley física que se cumple... hay conexiones que deberían hacernos sentir parte de ese todo, y desear recobrar la dignidad, la humildad y el valor de ser uno más dentro del todo.
2 comentarios:
A todo esto la foto es mía, está sacada en medio del bosque valdiviano, es un musgo que crece como arbolito.
En este pais de lokos donde vivo eso del calentamiento global solo son rumores infundados de los pacificstas, ke son los nuevos enemigos del regimen ke vinieron a reemplazar a los comunistas. Me parece increible como estos gringos gordos nieguen lo del calentamiento global, o ke los mas progresistas -como mi jefe- digan ke vendra en los proximos años. Como dijo mi amigui "El Nuevo" el calentamiento global es un problema del presente, ke debemos resolver nosotros para dejarles a nuestros hijos un mundo mejor. O al menos un mundo no tan cagado.
Recibimos un mundo al borde de la guerra nueclear y les entregaremos un mundo al borde de la extincion, linda la wea. De verdad ke me gustaria hacer algo para mejorar esta situacion pero no veo ninguna alternativa. QUizas en nuestro paises latinos donde hay algo de libertad de expresion la gente pueda hacer algo, pero aki el gran hermano controla no solo los medios de comunicacion sino las mentes de los gordos. Y de los no gordos tambien.
Ya me enoje.
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